Visitas Culturales en Jaca, Huescas

Alcorce Aventura, organizador de actividades culturares en Jaca

Una buena combinación con las actividades activas son las visitas culturales que complementan el programa convirtiéndolo así en un perfecto viaje  lúdico- deportivo –cultural.

Todas las visitas son de media jornada.

Monasterio de San Juan de la Peña

Conjunto arquitectónico formado por el Monasterio Viejo de San Juan de La Peña, joya de la época medieval y en el que se aprecia el románico de los siglos XI – XIII, el Monasterio Nuevo del siglo XVII, y las iglesias románicas de San Caprasio y Santa María en Santa Cruz de la Serós.

Todo este conjunto se encuentra dentro del Parque Natural de San Juan de la Peña y Oroel; por lo que la visita se puede completar con un pequeño senderismo de 1-2 horas por algunas de sus espectaculares rutas.

Castillo de Loarre

Castillo románico situado en la sierra de Loarre (pre pirineo). Está en bastante buen estado de conservación y está considerado como la fortaleza románica mejor conservada de Europa. Destacan la pequeña capilla, la cripta de Santa Quiteria, a la entrada y la impresionante iglesia del Castillo en la que destaca su cúpula. Este  castillo ha sido escenario de diferentes documentales y películas.

Esta actividad es ideal para  combinar con el rafting ya que se encuentran en la misma zona.

Cueva de la Güixas

Se trata de la única gruta visitable de la localidad. Acceder al interior de una auténtica cueva sin “mancharnos”. Se trata de un recorrido guiado e iluminado en el que destacan sobre todo, dos formaciones geológicas, la sala de la catedral y la chimenea o dolina por donde entra aire y luz natural.

Visita a Jaca

Aunque hay mucho para visitar en Jaca reducimos la vista para escolares a la Catedral de Jaca, considerada como uno de los templos más importantes del primer románico español del s. XI. Y a La ciudadela de Jaca o Castillo de San Pedro uno de los monumentos más singulares y valiosos de la comarca de La Jacetania. Su construcción se enmarcó en la estrategia de defensa adoptada por Felipe II tras la invasión del valle de Tena por tropas procedentes del Sur de Francia que capitaneaba Antonio Pérez, antiguo secretario del Rey, en enero de 1592, y también como elemento apaciguador de las posibles revueltas internas.